El ERP ESTUVO A PUNTO DE SER ELIMINADO POR EL ATLACATL

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El Batallón de Infanteria de Reacción Inmediata Atlacatl (BIRIA) fue en definitiva la unidad anti-subversiva pionera de El Salvador. Sus duros inicios a principios de 1981 por falta de adiestramiento se vieron prontamente superados con la incorporación de dos equipos de asesores militares norteamericanos del Séptimo Grupo de Fuerzas Especiales a mediados de 1981. La mística y el coraje en combate inyectado por sus oficiales y en especial por su comandante, el TCnel. Domingo Monterrosa o “Carlos”, fueron el eje principal que permitió el desarrollo de los valientes guerreros de esta gloriosa unidad de combate. El BIRIA fue, en palabras del capitán Abraham Marin, “el mazo que aplasto a la subversión en muchas operaciones”.

Las organizaciones terroristas temían y a la vez respetaban al BIRI Atlacatl, a tal grado que llegaron a calificarla como la unidad más efectiva de la Fuerza Armada. Según uno de los comandantes de dichas agrupaciones, el BIRI Atlacatl era un adversario formidable por su capacidad de reacción bajo fuego, trato humano a la población civil y disciplina de las pequeñas unidades tácticas.

La efectividad, heroísmo y liderazgo del BIRIA y su comandante quedo plasmado en una nota periodística publicada por el periódico La Prensa Gráfica en junio de 1983 cuando esta unidad estuvo a punto de aniquilar la Comandancia General del E.R.P.

Desbaratan Mayor Campamento del ERP

El campamento terrorista ubicado en el Cerro El Colorado, donde funcionaba la Comandancia General del ERP, fue desbaratada por el Batallón Atlacatl, durante la operación de limpieza del norte de Morazan, informa el Cnel. Domingo Monterrosa.

Dijo el jefe militar en resumen, que después de las acciones libradas en los campamentos Agua Blanca, El Limón, Planes del Zapotal y Cerro El Colorado, las fuerzas del gobierno dieron muerte a cuarenta combatientes de la subversión y decomisaron un lote de lanza-cohetes LAW, de fabricación norteamericana, posiblemente de los que fueran incautados al ejercito de los Estados Unidos en Vietnam y que se capturo a una mujer como de treinta y seis anos de edad, militante de las organizaciones clandestinas, que combatía al lado de los extremistas.

Al referirse al nuevamente desmantelamiento del campamento del Cerro Colorado, afirmó que allí se encontraban los principales dirigentes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), y qué no se sabia que suerte habían corrido, porque si murieron luchando no se podía establecer por no tener documentación los caídos y porque también cabía posibilidad de que hayan logrado huir del lugar, ante el embate de los efectivos del batallón de containsurgencia a su mando.

Dijo también, que si algo había quedado bien claro una vez mas, durante las operaciones de Morazán. Además de la profesionalidad, es la valentía y heroísmo de todos y cada uno de los efectivos del Batallón Atlacatl.

Gracias a su coraje y patriotismo, dijo, “pudimos llegar al propio corazón de la subversión, la Brigada “Rafael Arce Zablah” considerada lo máximo que tenia el FMLN en toda esa zona del departamento de Morazán. Esto es muy importante, aclaró, porque las agrupaciones extremistas siempre han estado pregonando la invencibilidad de esa brigada y la inasequibilidad para la Fuerza Armada del campamento del Cerro El Colorado.

Es por eso que después de analizar los resultados de la presente campana de limpieza, los expertos militares sostienen que esté ha sido uno de los más contundentes golpes que se ha inferido a las organizaciones clandestinas, manifestó el Cnel. Monterrosa. No obstante los éxitos hasta hoy obtenidos, afirmó, se continuará con los planes de contrainsurgencia que llevan a cabo unidades de la región, combinadas con el Batallón Atacatl.

DOMINGO MONTERROSA ES UN HÉROE

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Desde la antigüedad, las culturas colocaban junto a los dioses a los héroes. Etimológicamente es difícil encontrar una raíz que devele su significado, pero generalmente los autores coinciden en que héroe es sinónimo de fuerte, poderoso, vigoroso, robusto, noble, digno, majestuoso e inteligente, cualidades por las cuales el héroe se distingue del resto de los hombres y se acerca a los dioses. En otras palabras, se designa con ese nombre a seres extraordinarios dentro de una sociedad o cultura. Seres casi perfectos que se acercan a la divinidad. Son el equivalente a los santos en la Iglesia Católica: personas de virtudes extraordinarias que son dignas de ser venerados e imitados.

Hoy se llama héroe al hombre que se distingue por sus hazañas, por su extraordinario valor, por su abnegación, y se ha inventado la palabra “superhombre” para designarlo.

Las características extraordinarias del héroe nace de dos fuentes: de Dios que las otorga y de la voluntad del hombre que las desarrolla. Una persona puede ser muy inteligente por razones anatómicas, fisiológicas y genéticas, pero si esa inteligencia no se cultiva, de poco sirven esos dones concedidos por Dios.

Domingo Monterrosa desde su infancia se dio cuenta que poseía facultades superiores a las de sus compañeros de juego y de aula, superó situaciones personales y familiares que a otros les hubiera hecho desistir de cualquier esfuerzo y se hubieran condenados a sí mismos a pasar toda su vida en la comodidad del anonimato de la pobreza y la ignorancia.

Al descubrir esas capacidades extraordinarias pudo haber pensado de forma egoísta y dedicarse a otras actividades lucrativas, sin embargo decidió ponerlas al servicio de su Patria, con el sacrificio y el riesgo que esto implicaba.

La vida militar no es, como algunos piensan, una fuente de enriquecimiento fácil y rápido, más bien es una vida de gran sacrificio, en la que se descuidan a la familia, se gana poco, se sufre mucho y se ejercen grandes responsabilidades.

Domingo Monterrosa sabía esto pero no dudó ni un momento en considerar que la Patria es un valor superior a la propia vida personal, y bajo esa perspectiva vivió siempre, por eso nunca conoció el miedo ni puso límites a sus fuerzas ni proyectos.

Por ese amor a la Patria luchaba por acabar con la guerra militarmente en el menor tiempo posible, no por odio a los terroristas sino por amor a su pueblo. Quería regalarle la paz a su gente, y el bienestar y trabajo que esa paz trae consigo.

Domingo Monterrosa se sacrificó a sí mismo por su País, de forma extraordinaria, fuera del común del resto de ciudadanos, que por lo regular velan únicamente por sus propios intereses y no por los demás, lo hizo sin medir las consecuencias, porque los héroes no miden consecuencias ni peligros.

Facultades y extraordinarias y entrega total al ideal del patriotismo convierten a Domingo Monterrosa en un verdadero héroe, en un ciudadano extraordinario, en un soldado ejemplar, en un padre modelo, en un ser extraordinario que Dios coloca solo cada cierto tiempo en los pueblos para recordarnos que la vida sin servicio no tiene sentido.

Cuantas veces he pedido a miembros de la Fuerza Armada que me definan al Coronel Domingo Monterrosa me han dicho sin pensarlo mucho, “Es un héroe”, una frase corta que posee un contenido infinito, héroe es la palabra que lo define y que resume su vida, y que ahora nos llama a tenerlo como ejemplo de entrega a los más preclaros ideales de una Patria que sigue amenazada por aquellos oportunistas que solo buscan su propio enriquecimiento sin importar el daño que provocan.

Domingo Monterrosa vivirá por siempre en la mente y el corazón de los verdaderos salvadoreños.

Por la Patria y con Dios

Sgto. Guido Miguel Castro

DOMINGO MONTERROSA: EL SÍMBOLO DEL VETERANO DE GUERRA Y REPRESENTANTE DEL SOLDADO DESCONOCIDO

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Domingo Monterrosa y el pueblo Salvadoreno

Domingo Monterrosa y el pueblo Salvadoreno

El pasado 28 de noviembre la Asamblea Legislativa decretó el 31 de enero de cada año como Día del Veterano de la Fuerza Armada. Dicha fecha coincide con el Parte a la Nación que marcó el fin de la guerra que la gloriosa Fuerza Armada mantuvo contra las fuerzas terroristas del FMLN, que concluyó con los llamados Acuerdos de Chapultepec firmados por Alfredo Cristiani y los comandantes terroristas, los cuales no poseen ningún tipo de base legal, sino únicamente político.

Si bien ese Parte a la Nación puede considerarse un ¡Misión Cumplida! de la Institución Armada, la verdad es que fue el inició del trato más ignominioso que un gobierno civil pudo dar a la institución republicana más antigua de la vida independiente de El Salvador.

El haber pactado con terroristas implicó que se llevara de encuentro al Ejército y a todos sus miembros. Inmediatamente el FMLN empezó a conseguir lo que no logró en el campo militar: se empezó a acusar ignominiosamente a la Fuerza Armada de supuestas violaciones a los derechos humanos, pretendiéndola hacerla pasar de defensora de su pueblo y de la institucionalidad republicana a protagonista de graves actos contra la población civil; se provocó una muerte civil en muchos soldados, clases, oficiales y jefes a través dos comisiones que en teoría buscaron depurar a la Fuerza Armada y buscar culpables de hechos violentos acaecidos durante la guerra.

Se ordenó la desmovilización de los BIRI y de los Cuerpos de Seguridad, dando paso a una policía de carácter civil que 20 años después ha demostrado incapacidad total para combatir las estructuras de la delincuencia común y organizada.

Nos han dedicado un día en que recordamos la vergüenza de la Fuerza Armada, la humillación del Ejército Nacional.

Las grandes naciones dedican un día especial en el año para recordar y agradecer a todos los hombres de armas que han luchado y dado lo mejor de su vida en servicio a los intereses patrios. Por lo regular es un día de asueto en el que se realizan actos especiales y se visitan los monumentos y tumbas de aquellos guerreros que ya pasaron a las filas del Ejército celestial.

Pero en nuestro caso pareciera que solo es un acto político para lograr apoyo de un importante sector de nuestra población como son los veteranos de guerra de la Fuerza Armada y sus familiares, que calculo en medio millón de personas.

¿De qué sirve un día si los derechos fundamentales de los veteranos son burlados constantemente? Es triste constatar que los antiguos comandantes terroristas ahora son grandes empresarios y viven en zonas residenciales exclusivas, mientras los veteranos mueren día a día en espera de un día que nunca llegará en las presentes condiciones, esperando una pensión digna o una oportunidad para ganarse la vida honradamente sin ser explotados por los dueños de las agencias de seguridad.

La figura de Domingo Monterrosa se yergue como el mejor representante de los veteranos de guerra de El Salvador, en primer lugar por ser el mejor soldado jamás salido del seno de la Fuerza Armada, en segundo lugar por haber sabido conjugar su liderazgo, su don de mando, su capacidad física, su capacidad estratégica y su calidad humana. Ningún veterano que tuvo el honor de combatir junto a su lado puede señalar ningún maltrato, abuso, error, acto de corrupción o traición a la patria. Fue soldado desde que prestó su juramento a la bandera hasta el segundo en que entregó su alma al Creador en un acto de cumplimiento del deber. Amó a su tropa como a sus propios hijos y sacrificó todo, y cuando digo todo es todo, para vivir como soldado de honor cada segundo de su vida. Rechazó el poder político y los puestos administrativos en el Ejército para sufrir la guerra en carne propia, para estar con sus soldados, para lograr llevar la paz a su pueblo. Sin embargo, él, como miles de veteranos fueron traicionados por los políticos que lo único que querían era espacio para que se siguiera desarrollando el mercantilismo.

Asimismo, mi Coronel Monterrosa es la personificación del Soldado Desconocido, esa figura que representa a los soldados que no tienen una tumba en que se honre su memoria, por haber desaparecido en acción de guerra o por desconocerse su paradero y que en muchos países ha merecido un monumento con una llama perpetua y hasta guardia de honor.

El Soldado Desconocido representa el sacrificio sin reconocimiento de miles de hombres que ofrendan su vida por los altos intereses de la Patria, muchos de estos héroes quizás nunca dimensionaron su sacrificio, porque simple y sencillamente luchaban por su País sin esperar nada a cambio, y desgraciadamente muchos, al llegar al poder o gozar de los beneficios de ese sacrificio, no lo valoran y dejan en el olvido a estos héroes anónimos, quienes indudablemente recibirán su premio en la Eternidad.

Domingo Monterrosa marcha al frente de estas huestes de héroes anónimos, porque fue el primer soldado en el frente de batalla, el que más riesgo asume, el que sin temor a la muerte va a su encuentro en el cumplimiento del deber.

Si los legisladores estuvieran mejor asesorados se habrían dado cuenta de ese grave error, que por supuesto es posible enmendar con un nuevo decreto legislativo.

Ojalá un día la Nación rinda un merecido homenaje a todos los veteranos y a los soldados desconocidos, a través de un monumento en mármol o bronce con la figura del Tte. Cnel. De Artillería, DEM Domingo Monterrosa Barrios, a la cual podamos llegar a rendir homenaje a los Héroes de la Patria, especialmente el día 23 de octubre

de cada año, fecha ideal para ser declarado Día del Veterano o Día del Soldado Desconocido, o ambas conmemoraciones un una sola ese mismo día.

Sin embargo, lo hagan o no, los que respetamos y veneramos su memoria, seguiremos conmemorando la fecha de su muerte, cada año con mayor solemnidad.

Por la Patria y con Dios

Sgto. Guido Miguel Castro

MONTERROSA NO ESTUVO EN EL MOZOTE

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Los terroristas del FMLN siempre guardaron un odio irracional contra el Tte. Cnel. Domingo Monterrosa Barrios por su liderazgo, por su eficiencia y por su carisma como militar, el cual lo transmitía a las tropas que dirigía.
A raíz de la operación “Rescate de Morazán” o tambien conocida como “Operacion Rescate”, realizada a principios de diciembre de 1981, dirigida por el Coronel Flores, Comandante de la Tercera Brigada de Infantería, en la que participó el recién creado Batallón Atlacatl, la izquierda comunista (FMLN) y maoísta (ERP), iniciaron una campaña de mentiras y descrédito contra el Ejército, con el fin de, en ese momento, impedir que se aprobara la certificación que permitiría el aumento de la ayuda militar norteamericana con la llegada de Ronald Reagan al poder.
A raíz del operativo y el enfrentamiento en el Mozote, en el que la guerrilla se escudó en la población civil que mantenían retenidos como “masas” y que les servían para alimentarlos y servir de mensajeros y mil usos, empezaron a magnificar los hechos presentándolo como una “matanza” realizada por el nuevo Batallón que ya sabían, sería su peor azote durante la guerra.
Uno de estos terroristas, el venezolano Carlos Henríquez Consalvi, encargado de la llamada Radio Venceremos, ahora ha creado una ONG llamada Museo de la Palabra y de la Imagen, desde la cual editó un libro titulado “Luciérnagas del Mozote”, en el que incluye un resumen de un reportaje del periodita norteamericano Mark Danner, en el cual vuelve a confirmar que la gran mayoría de los cadáveres encontrados, tal como lo afirma la Comisión de la verdad eran de niños, es razonable que un Batallón de Reacción Inmediata como el Atlacatl trabara combate contra más de cien niños del Mozote?, y por otra parte, en una comunidad de 24 casas podían vivir 128 niños?
Resulta indudable que los cadáveres fueron colocados en el lugar para después traer corresponsales extranjeros y lanzar en periódicos norteamericanos, precisamente en dos de los periódicos más influyentes en la política norteamericana, un cuento construido con cadáveres de niños que presentaran al ejército salvadoreño como masacrador de menores de edad, algo que que ni antes ni después del Mozote se repitió nunca, en momentos en que se discutía la aprobación de ayuda militar y económica a El Salvador.
Con respecto a nuestro héroe, el periodista se refiere al Cnel. Monterrosa en los siguientes términos: “El Coronel Monterrosa , que en ese momento era el comandante de campo más célebre del Ejército salvadoreño, estaba obsesionado con la Radio Venceremos”, de hecho, la persiguió durante toda su vida sacándola constantemente del aire, pero por su naturaleza, los terroristas lograban sustituir los componentes y seguían transmitiendo, convirtiendo la tal emisora en una especie de heroína de la guerra.
Afirma dicho periodista que “Monterrosa se había graduado en 1963. En los archivos aparece en el cuarto legal de excelencia (¿?), en una promoción de diecinueve. Como testimonio del respeto que inspiraba, aún hoy muchos oficiales lo recuerdan como el número uno en todo. En la Escuela Militar fue desde el principio una persona magnética y carismática. Pequeño, con el rostro simple y nariz de campesino, caminaba con un paso largo y rígido, lo que le convertía en una figura poco marcial distingible de lejos. El general Adolfo Blandón, quien cursaba su último año en la Escuela Militar cuando Monterrosa llegó al primer lugar, recuerda “Se colocó inmediatamente como el mejor de su clase; tenía los promedios más altos en los estudios, una excepcional condición física y conocimiento de los conceptos de la guerra”- Por supuesto, tal prestigio entre sus colegas lo convertían en una figura “presidenciable”. Monterrosa era, para Blandón “la excepción”, un salvadoreño cien por ciento soldado, un lider natural, un hombre de armas nacido como tal. Un militar nato con la rara aptitud de inculcar lealtad a sus hombre”
En el escenario de la Operación Rescate de Morazán, el periodista sitúa a mi Charly en el inicio cuando en la ciudad de Perquín entregó un listado a los oficiales que dirigirían el operativo para que ubicaran a 10 hombres que servirían de guías, conocidos en el caló militar como “chaneques”, para orientar a las fuerzas en el terreno poco conocido por las unidades participantes.
El periodista traslada testimonios de supuestos testigos, proporcionados por la misma guerrilla, entre ellos una especie de “guía”, ya que su visita al lugar fue coordinado por el FMLN meses después de la Operación.
Sin embargo, más adelante relata: “…no menos de diez asesores militares (norteamericanos) trabajaban en aquel entonces con el Batallón Atlacatl. De acuerdo con uno de ellos, unos días después de la “masacre” habían telefoneado a la base del Atlacatl en la Libertad “Llamaron y pidieron hablar con Domingo Monterrosa, querían conversar con él acerca de algo que había pasado durante el operativo”, me relató el asesor.
En otras palabras, los asesores gringos se dieron cuenta que había pasado algo porque estaban en el puesto de mando de Oscicala y Monterrosa no había estado en esa ocasión en el teatro de operaciones…
Continúa diciendo: “Pero Monterrosa subió a su helicoptero y dijo: “Si quieren hablar conmigo, estaré allá con mis tropas” y agregó: “si voy y dejoque hablen de esto, nunca podré hacer que alguien vaya al frente de batalla y pelee por mi otra vez”. A continuación, subió a su helicóptero y despegó de regreso a Morazán”
Evidentemente el Coronel Monterrosa se dirigió a levantar la moral de la tropa porque la campaña de desprestigio había comenzado.
Fuentes dignas de crédito afirman que mi Charly Monterrosa fue sacado por dos días del escenario del operativo, y regresó cuando los hechos del Mozote habían pasado, ya que en su ausencia habían quedado las tropas al mando de oficiales.
La presencia de civiles en los escenarios de combate eran siempre por iniciativa de los terroristas, ya que de esa manera les era más fácil esconderse, escapar o inculpar al ejército de cualquier baja civil que se produjera en los combates.
Por ejemplo durante la llamada Ofensiva Final, los guerrileros se escudaron entre la población civil creyendo que la gente los apoyaría y se les unirían, de hecho llevaban mucho armamento nuevo para ser repartido, pero todo el mundo los rechazó y la gente salió de las zonas de combate, lo que permitió a partir del quinto día de la Ofensiva el uso de la aviación por parte del Ejército, lo que fue decisivo para su expulsión definitiva de las principales ciudades del País.
El Coronel Monterrosa siempre se preocupó de la seguridad de los civiles. Al ingresar a los pueblos, una vez liberados de los terroristas, se interesaba por la atención médica y el traslado de enfermos graves o heridos entre la población civil, siempre fue un militar muy humano que ni siquiera maltrataba a sus tropas en el entrenamiento.
El comunismo se sostuvo durante más de cien años con mentiras que al final terminaron en un fracaso, el paraíso comunista nunca llegó, y los terroristas salvadoreños siguen sosteniendo las mentiras de la guerra para continuar vendiéndolas y consiguiendo millones de dólares a través de sus organizaciones no gubernamentales en el Mozote y en todas partes, tratando de repetir dichas mentiras hasta que se consideren verdades irrefutables, pero todo el entramado de mentiras tejidas alrededor de mi Charly Monterrosa las iremos destruyendo una a una, como un nuevo Batallón Atlacatl, que en vez de fusiles tendremos las ideas de la verdad y la justicia.
El epíteto de “Ángeles del Infierno” con el que se denominaban sus soldados era porque precisamente su llegada a los teatros de combate le generaba un infierno a los terroristas y la mayoría de los que osaban enfrentarse con el glorioso Batallón Atlacatl eran enviados directamente al averno, junto al demonio que los había utilizado en vida para llevar dolor y terror a nuestro pueblo.
La verdad un día brillará e iluminará como el sol a nuestro pueblo.
Por la Patria y con Dios

Sgto. Guido Miguel Castro

MENSAJE DESDE LA ETERNIDAD DEL CORONEL DOMINGO MONTERROSA

Domingo Monterrosa y el pueblo Salvadoreno

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“Soldados!!, Pueblo salvadoreño!!
Desde este lugar de felicidad eterna quiero enviarles un mensaje en este día en que las familia recuerdan a sus seres queridos y las sociedades deberían recordar a sus héroes, en cuya sangre se sostienen los fundamentos del Estado moderno.
Cuando uno rinde cuentan ante el Creador, solo puede anteponer el honor y las buenas obras. A lo largo de mi vida traté de prepararme para ese momento supremo al que irremediablemente nos dirigimos todos, un destino que ya está escrito y que depende de nosotros se escriba con gloria o con ignominia.
Traté en la medida de mis posibilidades de ser un buen hijo, un buen hijo de Dios, un buen padre, un buen esposo y sobre todo un buen soldado, porque esto último resume todo lo anterior.
Busqué, con todas mis fuerzas hacer bien las cosas, en mis estudios y en mi formación militar traté de ser el mejor, no por soberbia personal, sino porque era mi deber responder de esa manera a al esfuerzo que mis padres hicieron siempre por sostener mi formación profesional y porque ellos mismos me enseñaron con el ejemplo el concepto del honor que fue siempre una guía que condujo toda mi vida hasta que tuve el honor de ofrendar mi vida por los más altos intereses de la Patria, quizás hoy sería un viejo militar retirado, rodeado de mis nietos, quizás con algunas comodidades y muchas historias de guerra que contar, pero el Señor me permitió inmerecidamente ser de los soldados privilegiados que hemos tenido el honor de ofrecer nuestra vida por la Patria en cumplimiento del juramento que un día hicimos al iniciar nuestra formación militar.
Cuando ejercí mi papel como oficial o jefe militar, no lo hice por odio sino en cumplimiento de mi deber, como cada persona debe hacerlo desde cualquier profesión u oficio, hacer bien las cosas y hacer el bien a todo el que se pueda fue siempre mi filosofía de vida.
Quienes siempre me han criticado son precisamente aquellos contra quienes descargué la fuerza del cumplimiento del deber como militar, los enemigos de la Patria, de la paz y de la democracia.
Desde este lugar de paz, me doy cuenta que la guerra no finalizó como debió finalizar, sino que el mal que pretendíamos erradicar se transformó y tomó formas engañosas para confundir al pueblo y cumplir de otra manera sus insidiosas ambiciones, presentándose como ovejas los que en realidad son chacales sanguinarios.
La paz por la que luchamos en el campo de batalla no pudimos llevarla a los hogares salvadoreñas, y por el contrario, ahora mi pueblo se enfrenta a una violencia social tan o más mortal que la de la guerra. En el conflicto había un promedio de 8 muertos diarios, ahora han llegado a 31 con un promedio de 14 salvadoreños asesinados por ese nuevo enemigo que la Fuerza Armada debería haber eliminado hace tiempo.
Ahora, desde la eternidad, solo podemos brindarle a nuestro Pueblo y a la Fuerza Armada, nuestro ejemplo y la historia que escribimos con nuestra propia sangre. Pero están ustedes, civiles y militares, que deben cumplir con su deber con el mismo ardor con el que yo combatía, con la misma valentía y arrojo con el que mis soldados cumplieron su deber a la par mía, con el mismo honor con el que me conduje a lo largo de mi vida.
Desde la eternidad, donde formo parte del Ejército que ha reunido a todos los soldados salvadoreños caídos con honor en el cumplimiento del deber, invito al pueblo salvadoreño a confiar en la Fuerza Armada y a que asuman su papel en la sociedad para lograr la paz tan anhelada en la que los enemigos de la democracia no tengan cabida y que el Estado de Derecho prevalezca sobre cualquier interés mezquino. A los profesionales de las armas les llamo a asumir el significado de su juramento a la bandera y a no temer ofrendar su vida por ella porque el premio es superior a cualquier bien terrenal. La gloria de los héroes es la mayor aspiración de un verdadero guerrero.
Es en la eternidad donde nos reagrupamos los soldados de la Patria, a todos los veteranos les digo que su sacrificio no ha caído en saco roto. Quizás ahora tengan que mendigar beneficios, pero su sacrificio ya compró un sitial de honor en la gloria del cielo, Dios no olvida lo que ustedes hicieron por nuestra amada Patria, la única en el mundo que lleva el nombre del Hijo de Dios.
Adelante soldados, adelante patriotas, la batalla apenas comienza, son muchas las posiciones que tienen que alcanzar y defender, pero sepan que en cada trinchera, en cada disparo, en cada arrastre, en cada objetivo alcanzado, en cada obstáculo superado, yo estaré junto a ustedes, sufriendo a la par suya como lo hice en vida, y un día la victoria la celebraremos todos como en los viejos tiempos.
Los espero y no olviden, al entrar en el cielo, blandir por lo alto las armas de la verdad y del honor. Por la Patria y con Dios. Carlos.”

DOMINGO MONTERROSA Y LA COMUNICACIÓN

Foto El Diario de Hoy

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Un elemento fundamental para un líder es la comunicación, con su tropa, con el pueblo y con sus superiores.

La comunicación es el medio de transmisión de los pensamientos a otras personas, ya que el pensamiento es un acto íntimo que solo puede ser conocido por quien lo realiza y Dios.

El pensamiento es la confrontación de la realidad con los principios y virtudes arraigadas en la mente y la conciencia del que piensa.

En ese sentido, la guerra era vista desde distintas perspectivas por sus actores, para los mercaderes de la guerra ésta era una mercancía, para los idealistas era un medio para acceder al poder y para un soldado profesional como Monterrosa era un problema con el que había que acabar rápidamente porque la gente del pueblo era la que estaba sufriendo.

Monterrosa transmitía esos sentimientos a sus soldados y les enseñaba que tenían que cumplir con su deber con honor, con hidalguía, con valor y con sentido de unidad, de solidaridad entre ellos, les inspiraba un sentido de familia donde él era el padre.

Ahí residía su éxito en las unidades que dirigía, porque no solo sabía transmitir esta forma de pensar y de sentir, sino que luchaba a la par de sus hijos, comía con ello lo que ellos comían, dormía junto a ellos, caminaba junto a ellos, los evacuaba personalmente, se preocupaba de su situación personal, trabajaba porque tuvieran mejores condiciones de vida que otras unidades militares, sufría con ellos, operaba con ellos en la primera línea de fuego y celebraba las victorias con ellos y no en el pabellón de oficiales. Sabía transmitir las órdenes a toda la línea de mando y se entendía a la perfección con sus oficiales, sus asistentes y su piloto.

Cuando se dirigía a la gente lo hacía en un lenguaje fácil de entender, les hablaba con la verdad para combatir las mentiras que los terroristas habían tratado de hacerles creer. La gente se identificaba con él, lo ayudaban y él les correspondía, nunca se aprovechaba de ninguna persona humilde, pagaba hasta el último centavo y siempre devolvía dinero al ejecutivo de la unidad. El episodio en el que un humilde jornalero le entregó un billete de cinco colones para ayudarlo en su lucha nos da una muestra de la comunión que alcanzó con el pueblo salvadoreño.

Quizás el gran problema fue con el Alto Mando, porque con sus camaradas de mando nunca hubo problemas, pero algunos en el Estado Mayor no comprendían su manera de ver la guerra como una misión a ser cumplida a toda costa, al margen de toda consideración política. A él le habían enseñado a combatir y lo hacía a la perfección, con eficiencia y eficacia. Un fin de semana antes de morir tuvo una reunión en San Salvador con relación a la Operación Torola IV en la que solicitó mayores recursos para limpiar Morazán de la amenaza terrorista y no lo quisieron escuchar.

Ahora, desde la eternidad nos sigue transmitiendo su ejemplo, su mensaje y su recuerdo, para que entendamos que las cosas hay que hacerlas bien, en orden y completas, que la vida no tiene sentido si no se vive con honor e ideales y que la muerte solo es el paso que hay que dar para entrar en el mundo eterno de los héroes.

Monterrosa nos comunica con el ejemplo de su vida que tenemos que trabajar por construir El Salvador en el que él y los padres de la Patria soñaron cuando alcanzaron nuestra independencia de la Corona Española y fundaron nuestro glorioso Ejército Nacional.

Su sangre nos comunica la fuerza con la que combatió y su recuerdo nos impulsa a seguir adelante, sin desfallecer aunque pareciera que todo está perdido.
Por la Patria y con Dios.

Sgto. Guido Miguel Castro

ASI ERA DOMINGO MONTERROSA

Domingo Monterrosa y el pueblo Salvadoreno

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Un dia cualquiera de 1984 llego mi Cnel. Monterrosa a Las instalaciones del DM-4 su seguridad se quedo en el pequeno jeep que el conducia.El capitan de cuartel no estaba en su escritorio por que habia ido a la ayudantia, por lo que los honores se los hizo el Sargento de guardia, despues del protocolo pidio ser anunciado con el comandante del destacamento, y procedio a acostarse en el suelo de la guardia de prevencion con el sombrerito gringo en la cara, momentos despues cuando el capitan de cuartel un STte. recien ascendido regresaba al escritorio vio a este individuo rebolcado y sudoroso tirado en el suelo, procedio entonces a pegarle una patada en las costillas y le dijo “levantate muergano” casi al mismo instante con una cuadrada de comando el Sargento de guardia le dijo “Le doy parte mi coronel que dice el Sr. Comandante que puede pasar” percatandose de su grave error el oficial corrio para poder cuadrarsele antes de que el dentrara a la Comandancia y le dijo “Por favor disculpeme mi coronel yo le pegue esa patada por que pense que era un soldado” con una mirada que tenia comprension y amor de camarada mi Coronel le respondio, “Ay hijo… asi no se trata al soldado” ese oficial se quedo en la posicion de firme como por 20 segundos meditando la respuesta, creame… es una eternidad y si en mi juventud yo hubiera entendido la profundidad de esto, lo habria dibulgado antes. De el Libro “Chusillo” Morazan tierra de heroes y martires, de ANTONIO MIRANDA