LA OFENSIVA CONTRA DOMINGO MONTERROSA

Domingo Monterrosa y el pueblo Salvadoreno

Domingo Monterrosa y el pueblo Salvadoreno

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Pareciera que desde hace un año las fuerzas apátridas de la izquierda se están confabulando contra la memoria de nuestro héroe Domingo Monterrosa Barrios. Pretenden destruir su legado de heroísmo y su trayectoria llena de honor y lealtad a la institución armada y a la Patria a la que juró defender aun a costa de su propia vida.
El campo de batalla que han escogido los antiguos terroristas es el de la opinión pública a través de la vieja leyenda del Mozote en la que pretenden hacer valer la mentira, que fueron tejiendo a lo largo del tiempo y que muchos ingenuamente se la creyeron con la inversión millonaria que realizaron, llevando y trayendo testigos preparados que juraban haber visto a mi Coronel Monterrosa comandando grupos de soldados asesinos.
El odio que la guerrilla cultivó contra Domingo Monterrosa y el Batallón Atlacatl, producto de su incapacidad de derrotarlos en el campo de batalla, se vieron respaldadas por la actitud cobarde de los gobiernos de turno, que en vez de reivindicar a la institución armada, la humillaron sometiéndola al revisionismo y exhibicionismo que los terroristas exigieron para firmar los llamados acuerdos de paz, quedando ellos como los supuestos héroes del conflicto y en cambio, los hombres que cumplieron su deber constitucional, como los malos de la película.
Ahora que los enemigos de la Patria han llegado al poder, pretenden acabar con la memoria de los héroes de la Fuerza Armada retomando el tema del Mozote, atacando a nuestros héroes y nombrando una Comisión que revisaría la historia de la Fuerza Armada.
¿Cómo pretenden revisar una historia que ya se escribió con la sangre y el sudor de miles de soldados que ofrendaron su vida o lo mejor de su vida en defensa de la soberanía nacional?
El exabrupto de un gobernante con ínfulas de dictador, en medio de un discurso en el que buscó quedar bien con un triste jesuita a quien le debe su carrera de periodista, ahora se pretende traducir en la peor bofetada de la historia a la Fuerza Armada, intentando borrar por decreto el sacrificio de miles de soldados, clases, oficiales y jefes militares que en la guerra impidieron que el comunismo internacional tomara control de la institucionalidad del país.
Esto por supuesto es solo el preámbulo para la reducción y posterior desaparecimiento de la Fuerza Armada, al calificarla como violadora de los derechos humanos y como una institución innecesaria para la existencia de la República y el cumplimiento de los deberes constitucionales del Estado, dejando el País a merced del capricho de los mercenarios que siempre lucharon por asumir el poder y esquilmar a nuestro pueblo.
El problema entonces no solo es del honor de nuestro querido Coronel Domingo Monterrosa, que en sí mismo es suficiente motivo de lucha, sino de institucionalidad y supervivencia de la democracia y de la institucionalidad del País.
El siguiente paso que realizarán los apátridas será una reforma constitucional que elimine el capítulo referente a la Fuerza Armada y el fortalecimiento de una institución más manipulable políticamente como la PNC.
Ha llegado la hora de levantar la voz y combatir frontalmente este intento de desacreditar a nuestros héroes y consecuentemente de toda la Institución Armada, ha llegado la hora en que demostremos con hechos los que estamos con los Héroes de la Fuerza Armada y con la institucionalidad del País, es hora de saber quiénes mantenemos vigente el juramento hecho ante el Pabellón Nacional. Es hora de decir: Firmmm mi Coronel, por la Patria, Vencer o Morir.
Por la Patria y con Dios

Sgto. Guido Miguel Castro

MONTERROSA NO ESTUVO EN EL MOZOTE

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Los terroristas del FMLN siempre guardaron un odio irracional contra el Tte. Cnel. Domingo Monterrosa Barrios por su liderazgo, por su eficiencia y por su carisma como militar, el cual lo transmitía a las tropas que dirigía.
A raíz de la operación “Rescate de Morazán” o tambien conocida como “Operacion Rescate”, realizada a principios de diciembre de 1981, dirigida por el Coronel Flores, Comandante de la Tercera Brigada de Infantería, en la que participó el recién creado Batallón Atlacatl, la izquierda comunista (FMLN) y maoísta (ERP), iniciaron una campaña de mentiras y descrédito contra el Ejército, con el fin de, en ese momento, impedir que se aprobara la certificación que permitiría el aumento de la ayuda militar norteamericana con la llegada de Ronald Reagan al poder.
A raíz del operativo y el enfrentamiento en el Mozote, en el que la guerrilla se escudó en la población civil que mantenían retenidos como “masas” y que les servían para alimentarlos y servir de mensajeros y mil usos, empezaron a magnificar los hechos presentándolo como una “matanza” realizada por el nuevo Batallón que ya sabían, sería su peor azote durante la guerra.
Uno de estos terroristas, el venezolano Carlos Henríquez Consalvi, encargado de la llamada Radio Venceremos, ahora ha creado una ONG llamada Museo de la Palabra y de la Imagen, desde la cual editó un libro titulado “Luciérnagas del Mozote”, en el que incluye un resumen de un reportaje del periodita norteamericano Mark Danner, en el cual vuelve a confirmar que la gran mayoría de los cadáveres encontrados, tal como lo afirma la Comisión de la verdad eran de niños, es razonable que un Batallón de Reacción Inmediata como el Atlacatl trabara combate contra más de cien niños del Mozote?, y por otra parte, en una comunidad de 24 casas podían vivir 128 niños?
Resulta indudable que los cadáveres fueron colocados en el lugar para después traer corresponsales extranjeros y lanzar en periódicos norteamericanos, precisamente en dos de los periódicos más influyentes en la política norteamericana, un cuento construido con cadáveres de niños que presentaran al ejército salvadoreño como masacrador de menores de edad, algo que que ni antes ni después del Mozote se repitió nunca, en momentos en que se discutía la aprobación de ayuda militar y económica a El Salvador.
Con respecto a nuestro héroe, el periodista se refiere al Cnel. Monterrosa en los siguientes términos: “El Coronel Monterrosa , que en ese momento era el comandante de campo más célebre del Ejército salvadoreño, estaba obsesionado con la Radio Venceremos”, de hecho, la persiguió durante toda su vida sacándola constantemente del aire, pero por su naturaleza, los terroristas lograban sustituir los componentes y seguían transmitiendo, convirtiendo la tal emisora en una especie de heroína de la guerra.
Afirma dicho periodista que “Monterrosa se había graduado en 1963. En los archivos aparece en el cuarto legal de excelencia (¿?), en una promoción de diecinueve. Como testimonio del respeto que inspiraba, aún hoy muchos oficiales lo recuerdan como el número uno en todo. En la Escuela Militar fue desde el principio una persona magnética y carismática. Pequeño, con el rostro simple y nariz de campesino, caminaba con un paso largo y rígido, lo que le convertía en una figura poco marcial distingible de lejos. El general Adolfo Blandón, quien cursaba su último año en la Escuela Militar cuando Monterrosa llegó al primer lugar, recuerda “Se colocó inmediatamente como el mejor de su clase; tenía los promedios más altos en los estudios, una excepcional condición física y conocimiento de los conceptos de la guerra”- Por supuesto, tal prestigio entre sus colegas lo convertían en una figura “presidenciable”. Monterrosa era, para Blandón “la excepción”, un salvadoreño cien por ciento soldado, un lider natural, un hombre de armas nacido como tal. Un militar nato con la rara aptitud de inculcar lealtad a sus hombre”
En el escenario de la Operación Rescate de Morazán, el periodista sitúa a mi Charly en el inicio cuando en la ciudad de Perquín entregó un listado a los oficiales que dirigirían el operativo para que ubicaran a 10 hombres que servirían de guías, conocidos en el caló militar como “chaneques”, para orientar a las fuerzas en el terreno poco conocido por las unidades participantes.
El periodista traslada testimonios de supuestos testigos, proporcionados por la misma guerrilla, entre ellos una especie de “guía”, ya que su visita al lugar fue coordinado por el FMLN meses después de la Operación.
Sin embargo, más adelante relata: “…no menos de diez asesores militares (norteamericanos) trabajaban en aquel entonces con el Batallón Atlacatl. De acuerdo con uno de ellos, unos días después de la “masacre” habían telefoneado a la base del Atlacatl en la Libertad “Llamaron y pidieron hablar con Domingo Monterrosa, querían conversar con él acerca de algo que había pasado durante el operativo”, me relató el asesor.
En otras palabras, los asesores gringos se dieron cuenta que había pasado algo porque estaban en el puesto de mando de Oscicala y Monterrosa no había estado en esa ocasión en el teatro de operaciones…
Continúa diciendo: “Pero Monterrosa subió a su helicoptero y dijo: “Si quieren hablar conmigo, estaré allá con mis tropas” y agregó: “si voy y dejoque hablen de esto, nunca podré hacer que alguien vaya al frente de batalla y pelee por mi otra vez”. A continuación, subió a su helicóptero y despegó de regreso a Morazán”
Evidentemente el Coronel Monterrosa se dirigió a levantar la moral de la tropa porque la campaña de desprestigio había comenzado.
Fuentes dignas de crédito afirman que mi Charly Monterrosa fue sacado por dos días del escenario del operativo, y regresó cuando los hechos del Mozote habían pasado, ya que en su ausencia habían quedado las tropas al mando de oficiales.
La presencia de civiles en los escenarios de combate eran siempre por iniciativa de los terroristas, ya que de esa manera les era más fácil esconderse, escapar o inculpar al ejército de cualquier baja civil que se produjera en los combates.
Por ejemplo durante la llamada Ofensiva Final, los guerrileros se escudaron entre la población civil creyendo que la gente los apoyaría y se les unirían, de hecho llevaban mucho armamento nuevo para ser repartido, pero todo el mundo los rechazó y la gente salió de las zonas de combate, lo que permitió a partir del quinto día de la Ofensiva el uso de la aviación por parte del Ejército, lo que fue decisivo para su expulsión definitiva de las principales ciudades del País.
El Coronel Monterrosa siempre se preocupó de la seguridad de los civiles. Al ingresar a los pueblos, una vez liberados de los terroristas, se interesaba por la atención médica y el traslado de enfermos graves o heridos entre la población civil, siempre fue un militar muy humano que ni siquiera maltrataba a sus tropas en el entrenamiento.
El comunismo se sostuvo durante más de cien años con mentiras que al final terminaron en un fracaso, el paraíso comunista nunca llegó, y los terroristas salvadoreños siguen sosteniendo las mentiras de la guerra para continuar vendiéndolas y consiguiendo millones de dólares a través de sus organizaciones no gubernamentales en el Mozote y en todas partes, tratando de repetir dichas mentiras hasta que se consideren verdades irrefutables, pero todo el entramado de mentiras tejidas alrededor de mi Charly Monterrosa las iremos destruyendo una a una, como un nuevo Batallón Atlacatl, que en vez de fusiles tendremos las ideas de la verdad y la justicia.
El epíteto de “Ángeles del Infierno” con el que se denominaban sus soldados era porque precisamente su llegada a los teatros de combate le generaba un infierno a los terroristas y la mayoría de los que osaban enfrentarse con el glorioso Batallón Atlacatl eran enviados directamente al averno, junto al demonio que los había utilizado en vida para llevar dolor y terror a nuestro pueblo.
La verdad un día brillará e iluminará como el sol a nuestro pueblo.
Por la Patria y con Dios

Sgto. Guido Miguel Castro

MÁS CONTRADICCIONES SOBRE EL MOZOTE, CONFIRMACIÓN DE UNA FARSA MEDIÁTICA

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Los delincuentes terroristas del ERP, al entrar a la vida civil, se dieron a la tarea de divulgar una serie de mentiras que al final pareciera que para muchos se han vuelto verdades, siguieron el mismo método del Ministro de Propaganda nazi, Goebels, quien decía que de tanto repetir una mentira se vuelve verdad.
En uno de sus panfletos, editado precisamente por la UCA, titulado “Las mil y una historias de Radio Venceremos”, en torno a la supuesta masacre del Mozote hablan de una cifra exacta de “1009 muertos”!!!!!!!!!, de ahí se empezó a repetir esa mentira y de unos cuantos ranchos aparecieron más de mil muertos, el equivalente a la densidad poblacional de cuatro kilómetros cuadrados de El Salvador, en un lugar que a esas alturas del conflicto había sido deshabitado en buena parte por sus pobladores que se habían refugiado en el Campamento de Colomoncagüa o a casas de familiares a San Miguel, San Salvador u otras ciudades o pueblos del país.
Posteriormente afirman que el Batallón Atlacatl disparó a los ocupantes de la Iglesia con ametralladoras M-60 cuya munición es calibre 7.62, igual que los fusiles alemanes G-3 o los norteamericanos M-14, mientras el famoso informe de la comisión de la verdad habla de casquillos de munición 5.56 mm de fusiles M-16, ni siquiera en eso se pusieron de acuerdo.
Hablan que los soldados arrojaban a los niños al aire y los atravesaban con las bayonetas en el aire, ¿acaso los menores no fueron muertos por herida de bala en la cabeza según la famosa comisión? También afirman que las mujeres fueron apartadas y violadas en masa y luego asesinadas, raramente el informe no incluye a estos cadáveres.
Hablan también de niños introducidos a los hornos para hacer pan y carbonizados en los mismos, adonde se habla de esas evidencias.
Afirman de manera atrevida y audaz que mi Coronel Domingo Monterrosa comandaba las tropas que supuestamente cometieron esos abusos. No existe prueba alguna de ello y claramente se deduce que toda la mentira se ha urdido con la finalidad de ensuciar su nombre y la del Batallón Atlacatl, no de buscar la verdad.
Desgraciadamente muchos han repetido esas mentiras como afirmaciones propias y otros, con su cobardía, lo han permitido. Levantemos nuestra voz con valentía o eternamente tendremos que aceptar con vergüenza nuestra cobardía ante nuestros hijos y nietos. Prefiero morir con honor que vivir traicionando los principios que una vez juré ante la Bandera defender aun a costa de mi propia vida.
Por la Patria y con Dios.
Sgto. Guido Miguel Castro

CONTRADICCIONES DE LAS AFIRMACIONES SOBRE EL MOZOTE

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Como resultado de los espúreos acuerdos entre Cristiani y los delincuentes terroristas del FMLN, se elaboró el llamado Informe de la Comisión de la Verdad, titulado “De la locura a la esperanza”, en el cual se pretendió señalar a la Fuerza Armada como la gran violadora de los derechos humanos y minimizar los crímenes de guerra del FMLN, ignorando crímenes atroces como la masacre de Nueva Trinidad, Chalatenango y los más de mil ejecuciones sumarias de las filas guerrilleras en el departamento de San Vicente, ordenadas por el actual candidato presidencial del FMLN.
Uno de los casos que coloca como ejemplarizantes de una supuesta conducta sistemática del Ejército, es el caso del Mozote, en el que se pretende imputar al Batallón Atlacatl y en particular a mi Coronel Domingo Monterrosa y otros jefes y oficiales, la autoría material de una masacre que nunca se ha probado existera.
Sin embargo, al analizar dicho informe en lo que respecta al caso del Mozote, encontramos una serie de contradicciones que desvirtúan totalmente ese panfleto comunista.
En primer lugar hablan de que “existe el relato de testigos que las presenciaron, así como de otros que posteriormente vieron los cadáveres, que fueron dejados insepultos”. Es de dominio público el show propagandístico que armó la UCA con la supuesta “única sobreviviente del Mozote”, llamada Rufina Amaya, a quien los guerrilleros cuentan que creían era la Sigüanaba porque era una demente que vagaba por los ríos y quebradas de la zona (Las Mil y una Aventuras de Radio Venceremos).
Entonces, era una única superviviente o varios los que presenciaron la supuesta masacre?
El citado informe habla de que en el Mozote habían una Iglesia y unas 20 casas. Suponiendo que vivían un máximo de 8 personas, estaríamos hablando de un caso extremo de 160 personas, lo cual nunca se daría porque es imposible que en todas las casas de una comunidad exista matemáticamente el mismo número de personas, pero supongamos que habían 160 personas, después se contradicen al hablar de 500 muertos.
Más adelante habla que el Batallón ingresó a Arambala, reunió a la población en la plaza separando hombres, mujeres y niños y posteriormente aparecieron muertos 3 hombres con heridas de

arma blanca, que en el cantón Cumaro no hubo muertos y que “hubieron otras ejecuciones masivas por unidades que no han podido identificarse con precisión”
Luego dan un salto para hablar de “los resultados de la exhumación” realizada 11 años después por supuestos antropólogos forenses izquierdistas traídos de Argentina, los cuales habían participado en multitud de procesos para inculpar a jefes militares argentinos, lo cual descarta cualquier objetividad en el informe resultante.
Se habla que todos los cuerpos se encontraban dentro de la iglesia que circundaban las 20 casas del cantón. La prueba irrefutable que presentan es la presencia de monedas y vainillas de proyectiles anteriores a 1981. ¿Acaso el FMLN no recibió 800 toneladas de pertrechos bélicos de la guerra de Vietnam dejados por las fuerzas norteamericanas en 1980 a través de Cuba y Nicaragua?
Luego afirman que se encontraron restos de 143 personas, de las cuales el 85% eran niños menores de 12 años, el resto, 5 adolescentes y 7 adultos.En las declaraciones que andaba divulgando la supuesta testigo de la UCA, ella habla de muchas mujeres gritando por sus hijos???? Si apenas eran 7 adultos, dónde están esas madres?
Pareciera más bien que el Mozote era un cementerio de niños muertos entre las filas guerrilleras y lo que fue un escenario de guerra se pretende hacer aparecer como el lugar de una masacre que se pretende imputar al Ejército y particularmente al glorioso Batallón Atlacatl y a sus jefes y oficiales, particularmente a mi Charly Monterrosa.
En 10 años, en una zona despoblada, de alta presencia guerrillera se pudo montar cualquier tipo de escenarios. Las contradicciones del informe hablan por ejemplo de 245 vainillas, que equivalen a poco más de 8 cargadores de M-16, algo ridículo para la magnitud de la masacre que se pretende exponer.
Resulta entonces evidente, que la leyenda del Mozote, de la cual también participó el actual Presidente de la República el pasado 16 de enero, volverá a ser colocada en la palestra en unos días, cuando se cumplan 31 años de la Operación Rescate de Morazán y se pretenderá, en el marco de la campaña presidencial que ha iniciado ilegalmente, volver a desacreditar a los héroes de la Fuerza Armada y manchar la gloria con la que se defendió la soberanía nacional, evitando que el trapo rojo del comunismo internacional ondeara en lugar de nuestro Pabellón Nacional, que nuestros soldados juraron un día defender aun a costa de sus propias vidas. Juraron cumplir y cumplieron!!!!!!
Por la Patria y con Dios.

Sgto. Guido Miguel Castro

EL CORONEL MONTERROSA Y EL MOZOTE

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Los delincuentes terroristas durante muchos años han pretendido culpar de las bajas civiles al Coronel Domingo Monterrosa con el fin de tratar de opacar su calidad de héroe dentro del corazón del pueblo salvadoreño y de las filas castrenses.

En esa operación, que se denominó “Rescate de Morazán” o también conocida como “Operación Rescate”, participaron unidades del Batallón Atlacatl, de la Tercera Brigada de Infantería y del DM-4, y la estrategia implementada estuvo a cargo de asesores norteamericanas que hacía menos de 10 años habían participado en operaciones similares en Vietnam.
El Coronel Monterrosa no estuvo de acuerdo en determinadas estrategias planteadas por los asesores norteamericanos y el Alto Mando decidió retirarlo del area de operaciones durante dos días al inicio de la operación, por lo que no tuvo mando directo en el operativo. Posteriormente, el Coronel Monterrosa fue trasladado al área de operaciones.
El 8 de diciembre de 1981, unidades del Barallón Atlacatl fueron heliotransportadas a los alrededores de Perquín, iniciando su desplazamiento hacia el sur hasta alcanzar el Cantón La Guacamaya en Meanguera, donde se encontraba el mando del ERP y la Radio Venceremos.
El eje de avance fue materializado de la siguiente manera: una agrupación desde Perquín hacia Arambala, El Mozote, los Toriles, hasta alcanzar La Guacamaya, y otra agrupación partiendo de Perquín pasando por los Quebrachos, La Joya, hasta el Cerro Pando. El resto de unidades se desplazaron desde Corinto hacia el poniente de Joateca, otras desde Oscicala hacia Meanguera, al poniente de la carretera pavimentada, y una unidad de la 5a. Brigada de Infantería que desembarcó en Cacaopera, atravesó el Río Torola, el Río Sapo, y se estableció como contención en los alrededores del Cerro Pando,
El 9 de diciembre se dejaron caer desde los pájaros panfletos en los que se pedía a la población civil salir de la zona ante el avance del operativo.
Sin embargo los Delta Tango retuvieron a la gente para poder utilizarlos como escudos humanos.
El día diez las unidades del Atalcatl trabaron combate con los guerrilleros, haciendo uso de apoyo aéreo y de artillería, produciéndose al final de 4 horas de combate multitud de bajas civiles y guerrilleras como era natural.
Para los comandos Atlacatl era imposible saber si dentro de las trincheras y casas desde las que se abría fuego existía población civil. El soldado en situación de combate tiene dos objetivos: cumplir su misión tomando la posición y salvar su vida.
La gran cantidad de bajas enemigas impedía realizar una sepultura individualizada, por lo que se procedió a colocar los cadáveres dentro de las estructuras que quedaron en pie y se derribaron para que sirviera como sepultura y evitar que los perros y animales de carroña los despedazaran, fue lo más cercano a un funeral digno para esos muertos.
Posiblemente algunos elementos dispararon sobre los cadáveres y se utilizaron explosivos para derribar las paredes, pero de eso a la realización de una masacre a mansalva es muy distinto.
La táctica de yunque y martillo fue desarrollada por los norteamericanos en Vietnam y muchas veces sus resultados no eran los esperados, por lo que el Coronel Monterrosa no estaba de acuerdo en su aplicación.
Los comandos Atlacatl entraban en sus primeros combates como unidad y faltaba mucho tiempo para funcionar de manera sincronizada como lo llegaría a hacer a lo largo del conflicto.
Los verdaderos culpables de la muerte de estos civiles fueron los miembros del FMLN, pero ellos empezaron a crear un mito y muchos, de tanto oírlo, lo han dado como una verdad, y así se ha manejado aun a nivel internacional, manipulando la realidad y el testimonio de una sola mujer que se dice sobreviviente y que vagaba demente por los ríos de la zona, la cual nunca afirmó haber visto la figura del Coronel Monterrosa en el teatro de operaciones.
Desgraciadamente casi nadie ha tenido la valentía de elevar su voz defendiendo el honor de la Fuerza Armada y del Charly Monterrosa, a excepción de algunos como mi Coronel Ochoa Pérez y otros que humildemente nos atrevemos a usar nuestra pluma para ello.
Sería bueno que algunos de los que participaron en dicho operativo contaran su versión de los hechos para que la verdad brille por luz propia.
Muchos han ganado millones de dólares llevando para arriba y para abajo esta falsedad y los hombres de uniforme simplemente nos hemos quedado callados, pero ha llegado el tiempo de hablar con la verdad y con valentía, hay que refutarle sus mentiras a los Delta Tango, hay que elevar el honor de nuestros héroes como Monterrosa, y Azmitia Melara.
Mientras no lo hagamos, personajes oscuros seguiran humillando a la Institución Armada y a nuestros héroes, mancillando su honor y la tradición gloriosa de hidalguía de nuestras tropas en combate,
La Fuerza Armada no ha perdido ninguna guerra en los últimos 100 años, no dejemos que la ignominia de la derrota mediática manche el honor de los que han ofrendado su vida por los más altos intereses de la Patria.
Por la Patria y con Dios

Sgto. Guido Miguel Castro

DOMINGO MONTERROSA BARRIOS

Por Guido Miguel Castro

El pasado 16 de enero, el presidente Funes decidió trasladar la celebración del XX aniversario de la firma de los Acuerdos de Chapultepec al Mozote, al norte de Morazán, abriendo una de las heridas más antiguas y más polémicas de la pasada Guerra Civil.

Lo que debió ser un llamado a la reconciliación nacional se convirtió en una diatriba contra el Ejército Nacional, la institución que mejor cumplió dichos acuerdos, lo que parcializó al Jefe de Estado y ensombreció la celebración.

Sin mencionarlo de forma personal, el principal ataque se dirigió directamente contra el Teniente Coronel Domingo Monterrosa Barrios, el primer Comandante del Batallón de Reacción Inmediata “Atlacatl”, Comandante de la Tercera Brigada de Infantería (que ahora lleva su nombre) y Jefe Militar de la Zona Oriental hasta su muerte el día 23 de octubre de 1984.

Fue Primera Antigüedad de su Promoción en 1963, Veterano de la Guerra de las 100 Horas, fundador del Batallón de Paracaidistas y calificado como el mejor Comandante de Campo por los Asesores norteamericanos y el ex Presidente José Napoleón Duarte en el libro “My History”.

Los hechos del Mozote son confusos, la guerrilla utilizaba a las masas como escudos humanos, el conflicto iniciaba y no se respetaban reglas en la guerra. Se habla de cuatro días de masacre y nadie habla de algún intento de las fuerzas guerrilleras de detener dicho ataque. ¿Y la Brigada Rafael Arce Zablah, las fuerzas especiales de la guerrilla?

La guerra en sí misma es una locura. El Batallón Atlacatl se organizó según el modelo de las fuerzas especiales, los boinas verdes norteamericanos, según la experiencia de Viet Nam. Los asesores

militares norteamericanos siguieron utilizando las técnicas y armamentos usados en esa guerra. La misma guerrilla utilizó las técnicas del Vietcom y muchas de sus acciones y masacres fueron sanguinarias, pero no fueron recordadas por el Presidente.

Funes pretende ordenar que se prive al Coronel Monterrosa del calificativo de “Heroe” que ostenta dentro de las filas castrenses y en un importante sector del pueblo salvadoreño, como si la heroicidad se otorgara o retirara por decreto presidencial.

Las cualidades personales y profesionales de Domingo Monterrosa es lo que le ha otorgado esa calidad que nada ni nadie le podrá quitar. Y por más que se revise la historia y los programas de formación militar, la historia no se puede cambiar, y lo que logrará con esa actitud es crear un mito entre las fuerzas castrenses.

El show propagandístico montado por el gobierno, que ya le mereció un “oscar” entre los usuarios de Facebook a Funes como mejor actor, era un compromiso que él tenía pendiente con su mentor, el P. Tojeira. Lo que hizo el gobierno llevó exactamente la línea de los últimos artículos de dicho religioso, incluida la petición sobre la actual denominación de la Tercera Brigada de Infantería. Es la venganza por el asesinato de los padres jesuitas por parte de algunos miembros del Batallón Atlacatl.

Ensañarse contra el mejor soldado del Ejército Nacional es una bofetada al profesionalismo de la Institución Armada, es una deslealtad a la institución que está sacando las castañas del fuego en el tema de seguridad pública al actual gobierno, es insultar la memoria de los miles de soldados, jefes y oficiales que ofrendaron su vida en el pasado conflicto armado.

Monterrosa fue asesinado porque nunca hizo de la guerra un negocio, como sí lo hicieron muchos de los que ahora se rasgan las vestiduras o se quedan callados en un silencio cómplice.